Seguros dentales: coberturas y franquicias

Los seguros dentales se están popularizando en los últimos años como una ampliación de los seguros médicos generales. De hecho, ya es bastante raro encontrar una aseguradora médica que no ofrezca un seguro dental complementario a su seguro de salud. Si tenemos hijos o si ya nos hacemos mayores, posiblemente nos interese incluir el seguro dental en nuestra póliza o, si no disponemos de un seguro de salud privado, contratar únicamente un seguro dental. Es una opción que puede ayudarnos a cubrir los gastos básicos generales del dentista y ahorrar en aquellos más caros, aunque, siempre que nos sea necesario, solicitar un préstamo rápido puede ser la solución a la financiación de nuestros tratamientos dentales.

Al igual que ocurre con el resto de seguros, en el caso de los seguros dentales, si bien las mensuales varían poco entre unas compañías y otras (desde una media de 7€ al mes), las coberturas, las franquicias, las clínicas y los especialistas sí que pueden diferir bastante entre unas y otras, por lo que es necesario que te revises con cuidado todos estos detalles antes de decidir qué seguro dental contratar al final.

Lo principal que debes conocer son tres términos diferentes: los servicios gratuitos, las coberturas y las franquicias.

 

Sin embargo, a pesar de los servicios gratuitos y de las franquicias de los seguros dentales, existen tratamientos odontológicos que suponen un verdadero asalto a nuestro bolsillo. La ortodoncia de los niños se convierte en un desembolso que ronda los 1.500€ solo por su fabricación y colocación (contando con seguro dental); si hablamos de los implantes, son más de 600€ cada uno, por no mencionar las prótesis híbridas sobre implantes que superan los 2.000€.

Todos sabemos que acudir al dentista es necesario y recomendable hacerlo una vez al año para una revisión rutinaria. Contar con una boca bien cuidada con todas las piezas sanas es una garantía para la prevención de otras enfermedades. Pero, seamos realistas, no es en absoluto algo barato cuando aparecen ciertos problemas que hay que solucionar. Si aparte de tu seguro dental precisas de una financiación extra que te permita pagar el coste de estos tratamientos dentales más caros, no dudes en solicitar tu préstamo rápido. Con un préstamo rápido dispondrás del dinero que necesites de un día para otro, sin complicaciones ni trámites tediosos. Una buena manera de que ir al dentista nunca más se convierta en una tarea pospuesta.