Cómo invertir pequeños ahorros

Siempre que se habla de inversión pensamos en grandes cantidades de dinero y creemos que no necesitamos hacerlo porque disponemos de unos pocos euros guardados debajo del colchón. Sin embargo, la idea de invertir es ganar más dinero, así que cualquier monto puede ser puesto a trabajar.
¿En qué invertir cuando se tienen pequeñas cantidades?

1: Plazos fijos: son depósitos que se hacen en el banco donde no se puede mover el dinero durante un tiempo determinado y el banco te otorga por ello tasas de interés. Cuánto más tiempo tengas el dinero inmovilizado más ganarás. Se pueden hacer desde “por un mes” hasta “anuales”.

2: Emprendimientos: si el dinero es poco entonces no hay tanto que perder, y podrías poner manos a la obra a algún emprendimiento que siempre hayas querido llevar a cabo: una tienda, diseño de ropa, catering para eventos, algo en internet, etcétera.

3: Compra de moneda extranjera: para pelearle a la inflación es posible comprar moneda extranjera (dólares, libras o lo que fuere), así como bitcoins, la moneda digital o virtual de la que ya se ha hablado un montón.

4: Invertir en la Bolsa de Valores: lleva tiempo y necesitarás asesoramiento, pero se pueden invertir pequeñas cantidades, y pronto serás parte de un nuevo mundo que desconocías.

5: Invierte en terrenos: siempre existe la posibilidad de invertir en terrenos en zonas despobladas. Si tienes visión quizás te encuentres con que en algunos años tus terrenos valen mucho más y habrá alguien que querrá comprártelos. No siempre tiene que ser una apuesta a ciegas, puedes ir, conocer, o contactarte con personas que ya lo hayan hecho.

6: Inversiones no tradicionales: ¿nunca has pensado en invertir en vinos u obras de arte? Hay gente que compra vinos de calidad y los guarda por años para poder luego vender cosechas añejas a precios caros. Eso sí, debes controlar la tentación de beberlos tú mismo. Otra opción sería hacerlo en obras de arte, comprando y revendiendo. Lo mismo se puede hacer con muebles y objetos de colección.

En fin, ningún dinero es poco, y si la idea es tener más y más, hay que darle un giro al pensamiento tradicionalista de tenerlo guardado bajo siete llaves.